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Construir una vivienda de 60 metros cuadrados en Tucumán demanda actualmente el equivalente a unos 100 salarios netos mensuales, de acuerdo con un análisis realizado por los economistas Bernabé Manzone y Bernabé Salas Arón. El estudio compara la evolución del costo de construcción con las remuneraciones de los trabajadores registrados del sector privado entre enero de 2023 y marzo de 2026 y muestra que, aunque la relación mejoró respecto del peor momento de 2024, volvió a deteriorarse durante el último año.
El trabajo parte de una premisa concreta: para evaluar qué tan accesible resulta construir una vivienda no alcanza con observar cuánto aumentaron los materiales o el costo de la obra. También es necesario contrastar esa evolución con los ingresos de quienes eventualmente deberían afrontar ese desembolso.
Por ese motivo, Manzone y Salas Arón construyeron un indicador que expresa el costo de edificar un metro cuadrado en cantidad de salarios netos mensuales. Para ello utilizaron la remuneración bruta promedio de los trabajadores registrados del sector privado en Tucumán, publicada por la Subsecretaría de Seguridad Social y la OEDE a partir de registros administrativos vinculados al SIPA, y la contrastaron con el costo del metro cuadrado relevado por la revista especializada Arquitectura & Construcción.

Los autores aclaran que el cálculo no contempla el valor del terreno ni otros gastos asociados, como honorarios profesionales, permisos, conexiones o costos financieros. Por lo tanto, la medición busca establecer exclusivamente la relación entre los ingresos laborales y el costo de levantar una vivienda.
El metro cuadrado aumentó más que los salarios
Entre enero de 2023 y marzo de 2026, el costo de construcción registró un incremento nominal superior al de las remuneraciones.
Según el análisis, el metro cuadrado pasó de $191.330 a $1.948.566, es decir, se multiplicó por algo más de diez. Durante el mismo período, el salario neto promedio desestacionalizado pasó de aproximadamente $139.600 a $1.165.800, una expansión de unas 8,4 veces.
Los economistas explican que esta diferencia tiene una consecuencia directa sobre la capacidad de los trabajadores para afrontar una obra. En el documento señalan: “En otras palabras, el costo de construcción acumuló un aumento superior al de los ingresos laborales.”

Para los autores, esta diferencia resulta determinante porque el aumento de los salarios en términos nominales no necesariamente significó una mejora proporcional en la capacidad de los trabajadores para afrontar el costo de construir.
Para hacer más comprensible la evolución, Manzone y Salas Arón calcularon cuántos salarios netos son necesarios para cubrir el costo de un metro cuadrado. La relación comenzó en 1,37 salarios por metro cuadrado en enero de 2023 y alcanzó su mejor registro en agosto de ese año, cuando cayó a aproximadamente 1,25 salarios.
Ese escenario, sin embargo, comenzó a modificarse durante los meses siguientes. En marzo de 2024 el indicador llegó a 1,80 salarios por metro cuadrado, el máximo del período analizado. La relación luego mostró una recuperación. Durante fines de 2024 y buena parte de 2025 descendió nuevamente y se ubicó por debajo de 1,50 salarios por metro cuadrado. Pero el comportamiento volvió a cambiar durante 2026. En marzo, el costo de construcción de un metro cuadrado equivalía a aproximadamente 1,67 salarios netos mensuales.
La comparación adquiere una dimensión más concreta cuando se proyecta el indicador sobre una vivienda de 60 metros cuadrados.
En agosto de 2023, cuando la relación entre ingresos y costo de construcción alcanzó su nivel más favorable, levantar una vivienda de esas dimensiones equivalía a unos 75 salarios mensuales. El escenario cambió considerablemente hacia marzo de 2024. En ese momento, la misma vivienda representaba aproximadamente 108 salarios, coincidiendo con el máximo deterioro de la relación entre el costo de construir y los ingresos laborales.

A partir de allí se produjo una recuperación parcial. Para marzo de 2025, la equivalencia había descendido hasta unos 91 salarios. Sin embargo, doce meses después volvió a aumentar y alcanzó aproximadamente 100 salarios netos mensuales. El estudio sintetiza esta evolución de la siguiente manera: “La evolución del indicador permite dimensionar el cambio registrado durante el período. En agosto de 2023, cuando la relación entre salarios y costo de construcción era más favorable, una vivienda de 60 m² equivalía a unos 75 salarios mensuales. En marzo de 2024, en el punto de mayor deterioro, esa misma referencia alcanzó aproximadamente 108 salarios.”
Los autores continúan: “Para marzo de 2025 se había producido una recuperación parcial, con una equivalencia cercana a 91 salarios, pero un año después el indicador volvió a aumentar hasta los aproximadamente 100 salarios actuales.”
Una medición sobre construcción, no sobre compra
Manzone y Salas Arón remarcan que el indicador debe interpretarse dentro de sus propios límites. El cálculo permite conocer cómo evolucionó la relación entre los ingresos laborales y el costo de construir, pero no determina cuánto dinero necesita una familia para acceder efectivamente a una vivienda.
En particular, quedan fuera del cálculo el terreno y todos aquellos gastos adicionales que pueden intervenir en un proceso de construcción. Por eso, los economistas advierten: “El análisis se concentra exclusivamente en el costo de construcción de la vivienda y no contempla el valor del terreno ni otros gastos asociados a la adquisición o construcción, como honorarios profesionales, permisos, conexiones o costos financieros.”
Y precisan: “Por lo tanto, los resultados deben interpretarse como una medida de la relación entre el costo de edificar y los ingresos laborales, y no como una estimación del costo total de acceder a una vivienda.”
El resultado que surge del análisis es que la construcción perdió accesibilidad relativa frente a los salarios respecto del nivel alcanzado en 2023. Si bien la situación de marzo de 2026 todavía resulta menos desfavorable que la registrada en marzo de 2024, cuando una vivienda de 60 m² equivalía a unos 108 salarios, el indicador volvió a alejarse del piso de aproximadamente 75 salarios observado en agosto de 2023.